Respuesta corta: sí
Valco es una empresa finlandesa. Catorce personas, la mayoría viviendo en el norte de Finlandia y pagándolo cada invierno. La empresa se fundó en Finlandia, los impuestos se pagan en Finlandia, y el gran jefe Henri conduce un Alfa Romeo que se avería una vez al mes, porque un Ferrari sigue fuera de presupuesto. Difícilmente encontrarás una historia más finlandesa.
Pero entendemos por qué surge la pregunta. Los auriculares se fabrican en China y el embalaje dice «Made in China». Eso despista. Vamos a aclararlo.
Por qué fabricamos en China
Porque no tenemos fábrica propia. Y tampoco la tiene ningún otro fabricante de auriculares en Finlandia. Sony no tiene fábrica en Japón. Apple no tiene fábrica en California. La fabricación de electrónica está concentrada en China y el Sudeste Asiático porque ahí es donde están el conocimiento, los componentes y la capacidad de producción.
Como empresa de 14 personas, tenemos dos opciones: fabricar en China y vender auriculares por 99-249 euros, o montar nuestra propia fábrica en Oulu y vender los mismos auriculares por 800 euros. Elegimos la opción en la que tú puedas permitirte comprarlos.
Eso no significa que le mandemos las especificaciones a la fábrica y crucemos los dedos. Jasse, nuestro diseñador de sonido con las orejas aseguradas, afina el perfil de sonido de cada modelo. El diseño, el desarrollo de producto, la firma sonora, el control de calidad y el servicio están en nuestras manos. La fábrica hace lo que nosotros le decimos.
Entonces, ¿qué significa «finlandesa»?
Una empresa finlandesa, diseño finlandés, atención al cliente finlandesa y reparaciones en Kajaani. Hannes y el resto del equipo arreglan los dispositivos rotos ellos mismos, con sus propias manos, en Finlandia. Este servicio no lo vas a encontrar en ninguna gran marca internacional.
Cuando tus auriculares Sony se rompen después de la garantía, los tiras. Cuando se rompen unos Valco, nosotros los arreglamos. En nuestra opinión, eso es una forma bastante finlandesa de hacer las cosas. Construirlo bien, arreglarlo cuando se rompe, no tirarlo.
Raimo, nuestro líder espiritual, lo compara con el Mercedes-Benz W124. Un coche que dura para siempre porque fue construido para durar. Todo lo demás es basura, al menos según Raimo.
¿Y los impuestos?
Los pagamos en Finlandia. Hasta el último céntimo. Sin pasar por Irlanda, sin pasar por Países Bajos, sin ingeniería fiscal creativa. En parte por honradez y en parte porque no nos podemos permitir asesores fiscales. El dinero va a sueldos, desarrollo de producto, reparaciones del Alfa Romeo de Henri y a la construcción de la Estrella de la Muerte, que va con retraso pero avanza.
Si ser finlandesa significa que la empresa está aquí, la gente está aquí, los impuestos se pagan aquí y los auriculares se reparan aquí, entonces sí: Valco es genuinamente finlandesa. Si significa que cada tornillo tiene que enroscarse en una fábrica de Oulu, entonces no hay ningún fabricante de auriculares en Finlandia. Ni de muchos otros productos electrónicos, tampoco.
Preferimos ser una empresa honestamente finlandesa que fabrica en China a ser una empresa que esconde su cadena de suministro detrás de un montón de palabrería de marketing.

