¿Qué está pasando con mi pedido?
Cuando haces un pedido, te mandamos un email de confirmación para que sepas que el dinero no se ha esfumado en el vacío digital. También recibirás un enlace para seguir el estado de tu pedido, algo así como Netflix pero con una trama bastante menos emocionante.
Cuando tu pedido salga del almacén, recibirás otro email con la fecha estimada de entrega y un código de seguimiento (si el método de envío que elegiste lo incluye). Si optaste por la opción de envío más barata posible, toca esperar como si aguardaras a los Reyes Magos: sin seguimiento, solo fe y paciencia.
También puedes consultar el estado de tu pedido en el historial de tu cuenta en nuestra web, si es que te acordaste de crearla. Si no, el email es tu mejor amigo.
¿Puedo modificar mi pedido?
Si tu pedido todavía está en la fase de "alguien lo está empaquetando ahora mismo", se pueden hacer cambios. En cuanto el estado pase a "preparando para el envío", "enviado" o "entregado", se acabó el juego y el paquete ya está en camino.
Si necesitas hacer algún cambio, escríbenos cuanto antes a info@valco.fi. Cuanto antes nos avises, más posibilidades tenemos de interceptar el paquete a tiempo.
¿A dónde enviáis?
Enviamos prácticamente a cualquier parte del mundo. Si vives en algún lugar sin electricidad, internet ni servicio postal, las cosas se pueden complicar un poco.
Excepción especial: Bolivia. Los envíos allí corren a cargo de Pablo, que transporta los paquetes en el lomo de su fiel burro Mañana. (Sí, existe una foto de esto. No, no la incluimos con cada pedido.)
¿Cuándo llegará mi pedido?
Normalmente enviamos todos los pedidos en pocos días laborables desde la fecha de compra (salvo que sea un pre-pedido). La entrega suele llegar antes de que el repartidor del vecino pase por tercera vez en el día, aunque a veces el servicio de correos hace lo que le da la gana.
Si tu paquete va camino de, digamos, una isla perdida en el Atolón de Mururoa, no podemos darte una estimación exacta. Pero si han pasado más de tres semanas sin rastro de él, mándanos un mensaje. Lo solucionamos, aunque eso implique interrogar a palomas mensajeras y al burro Mañana de Pablo.

