Valco tiene dos líderes. Uno es una persona real, el otro es mejor líder. Este artículo aclara la situación, o la complica todavía más. Veremos.
Henri – el CEO de verdad, con un gusto cuestionable para los coches
Henri es el jefe oficial de Valco. Firma los papeles, asume la responsabilidad y conduce un Alfa Romeo que se avería de media una vez al mes. Eso te dice todo lo esencial sobre Henri: el hombre cree en las cosas bonitas, aunque le fallen una y otra vez.
La visión de Henri es sencilla. Fabricar auriculares de primera con un equipo pequeño, venderlos directamente a los clientes y usar el dinero para la Estrella de la Muerte. Y quizás algún día un Ferrari, cuando el Alfa salga del taller.
La filosofía de gestión de Henri se basa en la idea de que 14 personas pueden lograr más que 14.000, siempre que nadie se quede de brazos cruzados. De momento, la estrategia funciona. Se han vendido auriculares en más de 58 países. La Estrella de la Muerte, eso sí, solo está completada en un 0,00003 %, así que compra más.
Raimo – líder ficticio, sabiduría real
Raimo es el líder espiritual de Valco. No existe, pero aun así tiene razón más veces que Henri.
La visión del mundo de Raimo es clara: el Mercedes-Benz W124 es el mayor logro de la humanidad. Todo lo que vino después es cuesta abajo. Eso se aplica a los coches, a los electrodomésticos y a la sociedad en general. Raimo no es un pesimista: es un realista que ha visto suficiente.
Raimo tiene unos 40 años. Come una salchicha a la brasa en el puesto de la esquina, con mostaza en la camisa. Es feliz. No tiene Alfa Romeo, porque toma mejores decisiones que Henri.
Si Raimo llevara Valco, todos los productos serían negros, la garantía sería de por vida y el presupuesto de marketing iría íntegro a cervezas. Sinceramente, no suena tan mal.
Entonces, ¿quién manda mejor?
Henri dirige la empresa. Raimo lidera la marca. En la práctica, eso significa que Henri decide qué se hace y Raimo decide cómo lo contamos.
Henri dice: "Vamos a fabricar unos nuevos auriculares con cancelación activa de ruido, VMK25.2, con mejores componentes internos."
Raimo dice: "Digámosle a los clientes que los anteriores eran buenos pero estos son mejores, porque no somos tan orgullosos como para no reconocer que hemos mejorado nuestro propio producto."
Jasse no dice nada, porque está en el estudio ajustando perfiles de sonido. Tiene los oídos asegurados. En este trío, él es quien convierte los productos en lo que son.
Conclusión: Henri necesita a Raimo, Raimo necesita a Henri, y los dos necesitan a Jasse. El cliente solo necesita unos auriculares que funcionen y que se puedan reparar cuando no funcionen. Así de simple.
Resumen del reparto de poder
- Henri – firma los contratos, sueña con un Ferrari, lleva el Alfa al taller
- Raimo – habla con los clientes como personas, jura por el W124, no existe
- Jasse – hace que los auriculares sean buenos, no participa en la lucha de poder, oídos asegurados
- Tú – financias todo esto comprando auriculares, gracias por eso
Si quieres apoyar el fondo del Ferrari de Henri o el proyecto de construcción de la Estrella de la Muerte, date una vuelta por https://valco.fi. Hasta luego, y gracias por el dinero.

