Nuestros productos incluyen una garantía de 24 meses, o sea, dos años completos. Casi tanto como un verano finlandés (si lo cuentas en minutos de sol).
Si algo raro pasa, no te agobies. Diseñamos estos cacharros nosotros mismos y sabemos que el universo a veces tiene mal día. Por eso prometemos que, si aparece un defecto de fabricación durante el periodo de garantía, lo reparamos, lo sustituimos o lo arreglamos como haga falta.
Eso sí, la garantía no cubre meterle los auriculares a una quitanieves ni usar el altavoz de martillo. Pero con un uso normal, es decir, para lo que están pensados, prometemos que te tenemos cubierto.
En resumen: dos años tranquilo, y aunque pasen, siempre puedes darnos un toque si tu dispositivo necesita algo de cariño.

