El VMK20 está ahí tirado en la mesa como un boxeador noqueado y no hay manera de despertarlo. Has probado el cable de carga, has machacado el botón de encendido y puede que hasta le hayas soltado algún improperio. Respira: esto tiene solución casi siempre.
¿Por qué no enciende el VMK20?
Las causas más habituales son sorprendentemente mundanas:
- La batería se ha descargado por completo – Si los auriculares llevan un tiempo sin usarse, puede que la batería haya llegado a cero absoluto. En ese caso, necesitan una carga inicial más larga antes de dignarse a encenderse.
- El cable de carga no está bien conectado – El conector USB-C parece estar en su sitio, pero el contacto no es del todo bueno. Más aún si hay polvo o pelusa en el puerto.
- El software se ha colgado – Poco frecuente, pero posible. El software interno de los auriculares puede haberse bloqueado.
Cómo solucionarlo
- Carga durante un buen rato – Enchufa los auriculares y déjalos en paz durante al menos 2 horas. No intentes encenderlos mientras tanto. Si la batería está completamente muerta, los auriculares no darán ninguna señal de vida durante los primeros 15 minutos.
- Revisa el cable de carga – Prueba con otro cable USB-C y otro cargador. Limpia con cuidado el puerto de carga de los auriculares usando un palillo o aire comprimido.
- Fuerza un reinicio – Mantén pulsado el botón de encendido durante 10 segundos seguidos. Suéltalo y espera 5 segundos. Luego pulsa brevemente para encenderlos.
- Prueba a cargar desde un ordenador – A veces un cargador barato no entrega suficiente potencia. El puerto USB de un ordenador proporciona una corriente estable que puede ser justo lo que necesita una batería al límite.
Si nada funciona
Si el VMK20 sigue sin despertar después de 2 horas de carga y un reinicio forzado, puede haber un fallo en la batería u otro problema de hardware. Escríbenos al soporte de Valco: cuéntanos cuándo funcionaron por última vez y qué has probado ya. Lo resolvemos.
Los auriculares son un poco como los gatos: a veces simplemente deciden no responder. Pero a diferencia de los gatos, aquí sí existe solución.

