El EQ en dos palabras: el mando de volumen para gente con criterio
EQ viene de "equalizer", o ecualizador: un ajustador de frecuencias. En la práctica, significa que tú decides cómo suena tu música. ¿Quieres más graves? Sube las frecuencias bajas. ¿Las voces se pierden en la mezcla? Dale a los medios. ¿Los platillos suenan apagados? Sube los agudos.
El EQ es como especiar la comida. El chef, en este caso Jasse, cuyos oídos están asegurados, ya ha afinado los auriculares para que tengan un sonido de base sólido. Pero tú sabes mejor que nadie si te gusta el picante o prefieres algo más suave.
Frecuencias: ¿qué son exactamente?
El sonido está formado por frecuencias. Las bajas (20–250 Hz) son los graves: el golpe del bombo, el retumbe del bajo, el subwoofer del vecino filtrándose por la pared el sábado por la noche. Las medias (250 Hz – 4 kHz) son donde viven la voz humana, las guitarras y la mayor parte de la música. Las altas (4–20 kHz) son los agudos: platillos, sibilantes, pájaros.
En un ecualizador, estas frecuencias se dividen en deslizadores o curvas. Sube un deslizador y esa frecuencia se oye más fuerte. Bájalo y se oye más suave. Así de simple.
¿Cómo se ajusta el EQ en los auriculares Valco?
En los auriculares Valco (VMK25.2, VMK25, VMK20, NL25 y otros) el EQ se ajusta desde la app de Valco. La app tiene perfiles predefinidos para distintas situaciones, y también puedes tocarlo todo a mano.
Unas reglas básicas para empezar:
- ¿Los graves se sienten flojos? Sube con suavidad el rango de 60–120 Hz. No lo pongas todo al máximo: acabarás con un sonido empastado y sin definición.
- ¿Las voces se pierden? Sube un poco el rango de 1–3 kHz. Ahí es donde vive la voz humana.
- ¿El sonido se nota cerrado o tapado? Dale un pequeño empuje al rango de 8–12 kHz. Conseguirás que respire más.
- ¿El sonido es sibilante o te acaba cansando? Baja ligeramente el rango de 5–8 kHz.
Lo más importante es experimentar. No hay una respuesta correcta, porque cada oreja y cada gusto son diferentes. Hay quien quiere unos graves tan bestias que le vibren los dientes, y quien prefiere escuchar cada cuerda de la guitarra por separado. Los dos están en lo correcto.
Los errores más habituales
El clásico de los clásicos: subir todo a tope. Si subes todas las frecuencias, no estás cambiando nada, solo estás aumentando el volumen general y añadiendo distorsión de regalo. El EQ trata de la relación entre frecuencias. Muchas veces obtendrás mejor resultado bajando la frecuencia que molesta que subiendo la que falta.
Otro clásico: copiar la configuración de EQ de alguien en internet. Esos ajustes están hechos para otros auriculares, otras orejas y otro gusto musical. Pueden servir como punto de partida, pero el ajuste fino hazlo tú.
¿Y si no me apetece tocar nada?
Ningún problema. Jasse ha afinado los auriculares Valco para que suenen bien nada más sacarlos de la caja. El ajuste por defecto es intencionadamente equilibrado, no va de «graves a toda pastilla», porque una buena base funciona con cualquier tipo de música. El EQ existe para quien quiera cacharrear.
Y si te pierdes del todo entre los ajustes, en la app hay un botón de reinicio que restaura los valores de fábrica. No puedes romper nada. Bueno, quizás tu gusto musical, pero eso ya no es responsabilidad nuestra.
