Las almohadillas de los auriculares son un poco como los calcetines: se desgastan con el uso, sobre todo si con ellos has escuchado todos los podcasts de Valco, reuniones familiares y remixes de ladridos de perro. Pero tranquilo, cambiarlas es más fácil que poner en hora el reloj de tu cafetera.
Así funciona: agarra la almohadilla como si fuera el último bollo de la mesa y gírala en sentido antihorario. ¡Clic! La almohadilla vieja sale sola, sin necesidad de fuerza bruta, solo un poco de maña y otro poco de paciencia.
Después coge la almohadilla nueva, colócala en su sitio y gírala en sentido horario. Cuando escuches ese clic reconfortante de siempre, sabrás que está bien puesta.
¡Y listo, tus auriculares tienen pinta y tacto de nuevos!
Si estas instrucciones se te hacen un lío sobre el papel, no te preocupes. Aquí abajo tienes un vídeo tutorial donde mostramos todo el proceso en la práctica.
